Según Goleman, la
inteligencia común medida por pruebas estandarizadas resulta insuficiente para
obtener el éxito. Es por esto que la premisa que presenta en su libro es que la inteligencia emocional
es el factor fundamental del éxito, tomando en cuenta otros aspectos
importantes de la vida de los seres humanos como la relación con los demás y
consigo mismo, el autocontrol y la perseverancia.
En la introducción de esta
lectura, “El desafío de Aristóteles”,
destaca los impulsos y sentimientos agresivos; es muy fácil enfadarse o
tener mal genio, lo difícil es molestarse con la persona indicada en la justa
medida, momento oportuno, propósito correcto y modo adecuado. Esto es lo
emocionalmente inteligente, y es así de difícil para todas las emociones, y a
lo largo del libro se busca comprender los sentimientos y manera de actuar de
las personas en determinadas circunstancias. En el mismo se pueden encontrar recomendaciones
para el manejo inteligente de las emociones.
El cerebro emocional
¿Para
qué sirven las emociones?
El autor habla del valor que
tienen las emociones para la supervivencia y la interrelación dinámica entre el
sistema límbico y la corteza cerebral. La corteza considerada la parte más
organizada y racional y el sistema límbico la parte emocional e impulsiva, pero
también la más primitiva y relacionada con la supervivencia. Luego sigue
describiendo el componente físico de las distintas emociones y su utilidad para
la supervivencia, y habla de la interrelación entre la mente emocional y mente
racional, como moderadora de la primera.
Anatomía
de un secuestro emocional
Cuando la emoción, la
pasión, desborda la razón es como si el sistema límbico se apoderara del
control, mientras que presenta la inteligencia emocional como la moderación de
los impulsos primitivos emocionales por la mente racional. Habla de la amígdala
como centro neural de las emociones, que media entre el tálamo y la corteza
cerebral, por lo que recibe información antes que la corteza más organizada,
por lo que el aprendizaje emocional se encuentra en la interrelación entre estas
dos partes.
Conclusiones
De acuerdo a lo descrito por
Goleman a lo largo del libro, las emociones pueden tener un impacto negativo o
positivo en todos los aspectos de nuestra vida entre ellas: la salud, las
relaciones personales, la comunicación entre otros.
La familia es la primera
escuela emocional, donde se puede también reeducar el temperamento, y conformar
o destruir la empatía con traumas y abusos.
La incapacidad de reconocer
las emociones en uno mismo conlleva a grandes confusiones para el manejo del
malestar emocional; por lo que la prioridad preventiva debería ser la
escolarización emocional y ética de los niños.
En conclusión los componentes
de la inteligencia emocional a reeducar y educar en los niños son la
autoconciencia emocional, el control de las emociones, el aprovechamiento
productivo de las emociones, la empatía o comprensión de las emociones y la
dirección de las relaciones.
Por Kenia Sequera
Bibliografía:
Goleman, D. (1996). Inteligencia
emocional. España: Kairós.

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